Cómo afecta la intemperie a la carrocería del coche

Cómo afecta la intemperie a la carrocería del coche

Es sabido por todos que el cobijo del garaje mima el vehículo, y que cuando el coche tiene que “dormir” en la calle la carrocería a la larga se ve afectada. Hay muchos factores que afectan al aspecto exterior del coche en este caso, y pueden resumirse en los siguientes puntos:

  • Fenómenos atmosféricos: lluvia, nieve, granizo… Son los primeros que se nos vienen a la mente, y unos más que otros, pero todos, en definitiva, afectan bien a la chapa, bien a la pintura, o bien a ambas.
  • Suciedad: está en el ambiente y en la calle. Puede parecer que esto no afecta al vehículo, pero como veremos hay ciertos tipos de manchas que son muy dañinas para nuestro coche.
  • Temperatura: frío y calor extremos afectan a las gomas, al color y a también a la tapicería.
  • Transeúntes: la gente se apoya en tu coche, o en un momento dado puede utilizarlo de superficie. Además, es susceptible de sufrir actos vandálicos como pintadas, arañazos o incendio.
  • Posibles accidentes: una maceta que cae desde un balcón, una bici que ha perdido el control, un resbalón de un transeúnte que se apoyó en tu retrovisor, o una colisión. Los riesgos existen, y tu coche puede tener que asumirlos.

Con respecto a estos dos últimos puntos, las únicas medidas a tomar tienen que ver con el lugar de aparcamiento, la zona y el resguardo del coche, pero no es habitual poder decidir la ubicación en que aparcaremos y, aun así, el riesgo sigue existiendo, aunque puede ser menor. Sin embargo, los tres primeros puntos que hemos mencionado, sí que pueden ser evitados en cierta medida. ¿Por qué conviene evitarlos?

Entrevistados los trabajadores de la Red Operativa de Desguaces Españoles (RO-DES), nos indican que es extremadamente fácil para los empleados de un desguace distinguir qué vehículos han estado al aire libre y cuáles no.

Al parecer cuando el vehículo llega a desguace y comienza el despiece para poder proceder a la venta de piezas de segunda mano, se fotografían individualmente todas las partes que pueden comercializarse después. “Este paso es muy importante” refieren, “porque el cliente paga por una pieza, y quiere ver su estado. Los coches que “duermen” en garaje conservan mejor sus piezas, y esto implica una mayor demanda de éstas, así como un precio mayor por ellas, lo cual repercute directamente sobre el valor del vehículo cuando este ha llegado al final de su vida útil.”

Los problemas que trae dejar el coche a la intemperie

problemas que trae dejar el coche a la intemperie

Además de esto, tener un coche en buen estado siempre genera más satisfacción y da mejor imagen, pero como entendemos que tener el coche a cubierto no es una opción para todo el mundo, hemos compilado los hándicaps a los que se enfrenta nuestro automóvil en cada periodo del año, pues cada estación tiene su “miga”:

  • Primavera: El polen se depositará por todo el vehículo, incluso en los cristales. Hay mucho “elemento volador” en esta estación, tanto vegetal como animal. Esas semillas algodonosas que flotan en el aire en primavera se depositarán en cada pliegue de tu coche, y si llueve, sus tendrás que hacer algo más que soplar para quitarlas del hueco del parabrisas. Pueden incluso bloquear la salida de líquidos limpiadores. Pero el verdadero peligro, son las heces de pájaro en la carrocería que contienen sustancias muy abrasivas y pueden “herir” la pintura.
  • Verano: El sol de justicia hace que el coche pierda el color y daña las gomas, modificando su forma y textura. La tapicería también pierde su color, y si el coche no se ha limpiado en profundidad, aparecen olores muy desagradables en el habitáculo. Estos olores no “afectan” directamente al aspecto del vehículo, pero sí al confort del conductor.
  • Otoño: Las hojas de los árboles pueden parecer inocuas, pero es habitual que estén húmedas y tienen tierra que ensucia el coche, y peor… ¡resina! esta deja restos que un túnel de lavado no puede quitar, y puede endurecerse. Sumando esto a las lluvias, el granizo, el barro… Hay muchos enemigos que comprometerán la integridad de la pintura y las capas protectoras que tiene.
  • Invierno: El hielo y la nieve son el colofón para un vehículo que ya arrastra tres estaciones a cuestas. Las gomas del coche se endurecen y agrietan, el hielo puede hacer que los limpiaparabrisas queden adheridos y se desgarren al intentar accionarlos. También las abolladuras por granizo pueden afear el coche, y puede rayarse al intentar quitar la escarcha del parabrisas.

Incluso si la meteorología no cae “sobre” tu coche, hay ciertos agentes climáticos que están alrededor de él que lo dañan. Por ejemplo, estar aparcado en zonas marítimas o aparcar cerca de una carretera donde suele helar, tiene consecuencias.

  • Zonas marítimas: el salitre y también pequeñas cantidades de arena serán silenciosos atacantes que a la larga perjudicarán el acabado de tu coche.
  • Zonas de frío extremo: Ya hemos comentado que las gomas y las juntas endurecidas son un problema, pero también lo es la sal esparcida por el asfalto: los coches que pasen cerca la levantarán, y se adherirá por toda la parte inferior del coche, y además no podrás verla. ¡Presta atención a las zonas más bajas del coche durante las limpiezas!

Cómo proteger el coche de la intemperie

Los restos de suciedad en el vehículo son exponencialmente más abundantes cuando el vehículo pasa mucho tiempo aparcado fuera. Es primordial que se lave a menudo porque cierto tipo de residuos, como las heces de pájaro, corroen la pintura del vehículo con rapidez. Es muy mala idea intentar retirar cualquier residuo sólido pegado en seco, porque si se agrieta o desconcha la pintura, hay vía libre para que la corrosión haga estragos en el vehículo.

De hecho, uno de los principales consejos para preservar el aspecto del coche, es reparar rápidamente cualquier desperfecto estético de la pintura, para evitar que se extienda el desgaste, porque la superficie “agujereada” deja el coche al descubierto y será el punto de partida de males mayores. Lejos de lo que muchos puedan pensar, lavar el coche a menudo es una excelente manera de mantener en buen estado las capas de productos anticorrosión que lo cubren. Ocurre lo contario con el secado al sol: es una de las causas que más desgastan la pintura, especialmente los colores más vibrantes. Gasta un poco de tiempo en secar el coche a mano, ya que pasa tantas horas en la calle.

Si realmente te preocupa que el coche sufra los estragos del exterior y no tienes opción de usar garaje, puedes adquirir una funda para los días más complicados, aplicar un producto protector o tal vez cubrir con un vinilo o PPF el vehículo para que la suciedad no caiga directamente sobre tu pintura. Si nada de esto te convence… ¡mima tu coche con una minuciosa limpieza semanal!

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